miércoles, 1 de octubre de 2014

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS, de David Trueba




España, 2013


"Living is easy with eyes closed..."

El comienzo de Strawberry Fields Forever, de los Beatles, es el título de esta película rodada con el encanto oportuno para una pequeña gran historia como la que nos cuenta David Trueba. Su sensibilidad ha sido siempre notable, pero la gracia con la que transmite esa serenidad en sus películas es digna de atención, agradecimiento y aplauso.

En esta última película, Javier Cámara da vida a un profesor que inspiró esta historia, pues está basada en un hecho que le ocurrió y cambió, en parte, la trayectoria de los Beatles. Antonio es su nombre, y es profesor de inglés en los grises años sesenta de España. La Guardia Civil y el machismo eran las señas de identidad de una sociedad muy poco dada a la apertura. Pero desde la enseñanza siempre ha habido seres capaces de reponerse a tal reacción y ayudar por el progreso. El caso es que este profesor decide emprender un viaje a Almería para ver a su ídolo, John Lennon, quien se encuentra en el desierto grabando una película. En su camino tropezará con un jovencito recién escapado de una casa donde no se le permite expresarse libremente y con otra jovencita, ésta más mayor, que parece huir también de algo que le aflige.

La historia debería centrarse en el encuentro, si es que lo consigue, de Antonio y John, pero muchas más anécdotas ocurrirán por el camino. Como que tendremos la oportunidad de conocer al profesor, esperanzado, optimista y jovial, o como que viviremos intensas historias de uno o varios amores. Y una vez en Almería alcanzaremos también la historia de un tendero, a quien la vida ha dado motivos para fruncir el ceño. Sin embargo, a pesar de los problemas, de las claras evidencias de poca esperanza, la película brilla por dejar una grieta en la aparente y sólida reja de los acontecimientos. Antonio tiene un mote en su colegio, un mote que le hace vivir y vibrar. Antonio tiene una ilusión, por la que hará todo lo posible. Antonio tiene un espíritu no apto para cárceles y eso le hará ver lo mejor de cada uno. Y es que Antonio nos da una lección de esfuerzo, buen carácter y valentía que necesitamos en los momentos de flaqueza.














Pero pedagogías aparte, Antonio es la voz de una España próspera, de un amilanado sector hoy, pero insurgente entonces. Trueba se centra en ese personaje que ablanda toda dictadura, y para ello cuenta con una interpretación más que notable de Javier Cámara. Su cercanía es tal, que nos parece haber hecho un amigo con el que contar. Francesc Colomer (Pa negre) no brota espontáneo, pero firma un papel ingenuo y accesible junto a una Natalia de Molina, bella y frágil a partes iguales, que sí entona una voz más potente en el metraje.

Los colores se adaptan a esa época de pantalones campana y gafas enormes, la luz sale natural entre la naturaleza aún imperante y los recuerdos son tan táctiles como nostálgicos. Sin ser un film de referencia clásica, deja un sabor de maravillosa miel, dulce y espesa. John hizo un cambio gracias a ese profesor, y sólo esa historia ya es digna para emprender, generación tras generación, una leyenda personal, minúscula y singular.

Todos debemos luchar y no perder la dignidad, porque... "It's getting hard to be someone but it all works out..."


Valoración: 7,2